Saber elegir el cachorro es una cuestión muy importante, dado que el cachorro que compremos hoy se convertirá mañana en un perro adulto, y hay que tener en cuenta las posibilidades con las que contamos. Tenemos que considerar varias cuestiones:
-De cuánto tiempo vamos a disponer al día para dedicarle al perro (paseos, entretenimiento, acicalado, aseo, ...). Todos los perros necesitan salir a la calle, aunque algunos más que otros, y por ejemplo los perros de caza son muy nerviosos y necesitan mucho paseo, los perros grandes generalmente necesitan más ejercicio que los pequeñitos, los pequeñitos a veces ni siquiera hay que sacarlos de casa; asimismo los perros de pelo largo exigen más cepillado y cuidado diario, ....
-Las dimensiones de nuestra vivienda, y si disponemos de jardín, terraza o similar, no podemos tener un perro de 60 Kg y un metro y medio de alto en una casa de 20 metros cuadrados, pero si en un jardín, aunque determinadas razas muy nerviosas probablemente salten cualquier valla que les pongamos y se escapen...
-La edad del futuro dueño del cachorro, ya que una persona mayor o un niño pequeño probablemente no sean capaces de dominar a un perro de gran tamaño...
-La importancia que le demos al contenido de la vivienda, ya que cualquier cachorro destrozará al principio bastantes cosas, y hay que considerar la posibilidad de elegir un perro de edad ya adulta, lo que evita bastantes problemas; los perros de pelo largo dejan pelos en todos lados...
-Que el carácter de la raza en concreto se ajuste a nuestras necesidades, por ejemplo los perros de razas nórdicas son muy independientes y poco obedientes, sin embargo los otras razas son muy apegadas, juguetonas y exigen atención contínua, ...