
¡NUTRICION EQUILIBRADA¡
¡CUIDADO CON LOS ALIMENTOS SANOS!
Desde hace décadas los especialistas en nutrición venimos insistiendo en las ventajas que la dieta mediterránea aporta, a la salud de manera inmediata en relación al peso corporal y de sus ventajas para la prevención de enfermedades cardiovasculares a largo plazo. En nuestro grupo que forma parte de las sociedades españolas, europeas y latinoamericanas de obesidad hemos organizado congresos, jornadas e incluso escrito libros para su divulgación popular de los ministerios desanidad de España, Brasil, Colombia, etc.
Sin embargo no parece que consigamos transmitir de manera clara este mensaje, ya que el excesivo consumo de determinados alimentos SANOS trae consigo un aumento calórico no bien delimitado por el paciente que considera aceptable su ingesta en una cantidad inadecuada.
El caso más paradigmático es el aceite de oliva cuyas propiedades benéficas están fuera de toda duda, pero su abuso en aderezos, ensaladas y tostadas contribuye de manera notable a la carga calórico total. Es frecuente observar como muchas personas toman en el restaurante solo una “ensaladita” para comer, regada de manera abundante con aceite y enriquecida con alimentos hipocalóricos como las nueces, queso, aguacate, maíz etc.
Similar situación ocurre con la fruta cuyo consumo también debe ser diario, variado y en algunos casos moderado, es el caso de las picotas, cerezas, albaricoques, melocotones, nectarinas etc., que poseen un nivel de calorías elevado y desconocido para el público en general, que si conoce el de los plátanos, uvas y chirimoyas.
Los frutos secos aportan minerales, oligoelementos y ácidos grasos esenciales muy valiosos pero su excesivo valor energético hace recomendable el control en su consumo.
El pan pese a formar parte de la dieta mediterránea debe ser consumido de manera moderada algo que no ocurre en nuestra vida diaria como podemos comprobar en los restaurantes donde la cesta del mismo muchas veces nos sirve de compañía mientras esperamos el primer plato, y en general damos buena cuenta de ella.
Comentario aparte merecen los lácteos, que enriquecidos con todo tipo de elementos “deben” ser consumidos de manera abundante, especialmente por las mujeres en la época de la peri menopausia y provocan incluso precipitaciones de calcio en forma de cálculos renales; las mujeres en esta etapa de su vida solo deben tomar hasta tres medidas lácteas al día. Observen sin más la dificultad en el supermercado de encontrar una botella que SOLO contenga leche, las connotaciones comerciales son evidentes.
La dieta equilibrada y mediterránea debe incluir estos alimentos desde luego pero los profesionales y los medios de comunicación tenemos la obligación de recomendar su consumo de forma moderada.
Desde que hace ocho años tengo el honor de ser el representante para Europa de las sociedades de obesidad, la creación de nuestras clínicas especializadas en el diagnostico de la obesidad nos sirve para desarrollar proyectos a nivel mundial de conductas de la alimentación como el dirigido por el Prof. Gómez-Cuevas denominado Nueva América que nos indicara entre otras las alteraciones nutricionales de los nativos e inmigrantes en gran parte de Hispanoamérica, que serán muy útiles para la reeducación de nuestras pautas de alimentación.